Cuando terminé de subir las fotos me di cuenta que les estaba mintiendo! En el último post prometí que el próximo sería un tutorial para la empanada y acá ando yo escribiendo sobre cualquier otra cosa. Un desastre lo mío. Así que no prometo más, un día pasarán por acá y se encontrarán con la empanada ;)
Hoy les quería mostrar otra llamita que hice entre pedidos (de vez en cuando me doy el tiempo para hacer cosas nuevas, sino me aburro). Todavía no le terminé la segunda oreja a la grande y no me convencen las patas de la más chica, pero bueno, las dos juntitas quedan lindas, no?

Y los dos elefantes son estos, nada de crochet en este caso. El primero es un muñeco de tela que le hice a mi hermano hace unos cuantos años a partir de un patrón de un librito de Kapeluz (de esos de "hagalo ud mismo") y una funda de almohadón muy vieja. Nunca más incursioné en los muñecos de tela, pero es una deuda pendiente que pronto pienso saldar.
Este segundo es un adorable elefante de cerámica en miniatura. En realidad solía ser un sacapuntas, pero en algún momento de mi infancia me encargué de destruirlo un poco y hoy sólo resta la figura. De todas formas me encanta, y sigue siendo de gran inspiración.
Por último, y no por eso menos importante, le quería dedicar este post al único e inigualable Momo, mi gato. Lamentablemente no le cayó muy bien la mudanza y hace unos días decidió irse de casa. No les puedo contar con palabras lo mucho que lo extraño y lo desconsolada que estoy. Espero que en este momento esté tomando solcito en algún tejado vecino y que, cuando se aburra, vuelva a hacerme compañía en mis tardes de tejido... Ay! Se me llenan los ojos de lágrimas. Realmente lo extraño demasiado.
Bueno, espero poder traerles buenas noticias la próxima, y alguna que otra empanada, jeje.
Besos grandes y muy buen fin de semana,
Yan










